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¿Estás cometiendo estos errores en tu rutina de cuidado facial?

Los 10 errores más habituales en el cuidado facial
Quieres mantener tu piel luminosa e hidratada, libre de imperfecciones y arrugas, pero… ¿Estás haciendo con tu rutina de cuidado facial todo lo que debes? Hoy repasamos los fallos más comunes en la rutina facial y el consejo para evitarlos para que presumas, por fin, de un rostro perfecto.- Falta de constancia. Sí, es el fallo más habitual y crítico: por pereza, cansancio, desánimo, falta de tiempo... Cuidar la piel es una inversión que requiere perseverancia y cuyos resultados se hacen visibles únicamente con el paso del tiempo y poco a poco.
- El consejo: Si te falta tiempo o estás desmotivada, reduce la aplicación de algún producto (por ejemplo, utiliza un desmaquillante 2 en 1, o descansa un tiempo con el sérum). Así podrás centrarte en los pasos básicos (limpieza y tratamiento único).
- El orden de la rutina, fundamental. Se llama rutina por algo, no lo olvides. En una rutina facial completa el orden que debes seguir es: limpiar, tonificar, aplicar contorno de ojos, sérum e hidratante. Si vas a salir a la calle, los dos siguientes pasos deben ser el de aplicar protección solar y, si quieres, el maquillaje.
- El consejo: El contorno de ojos es una de las zonas más delicadas del rostro. Con el dispositivo IRIS podrás cuidarla de forma profesional en casa en un minuto, reduciendo las bolsas y ojeras a través del drenaje linfático.
- La limpieza facial, la clave. El primer paso (y el más importante) de una rutina facial diaria completa y efectiva es la limpieza. Una piel limpia absorbe los ingredientes de los cosméticos y aumenta la eficacia de los tratamientos, por lo que se debe realizar a diario, por la mañana y la noche, utilizando productos adecuados.
- El consejo: Si buscas una limpieza profesional en casa, en solo 1 minuto el dispositivo LUNA es tu mejor aliado. Gracias a la tecnología de sus pulsaciones T-Sonic, además de eliminar el maquillaje, grasa y sudor, ayuda a retirar células muertas y estimula el flujo sanguíneo para conseguir una piel luminosa y preparada para los siguientes pasos de la rutina facial.
- No hidratar la piel. No se debe confundir hidratación (agua) con grasa. Es un error habitual creer que una piel grasa o mixta no necesita hidratarse o, incluso, que al hidratarla se genera más cantidad de grasa. Todos los tipos de piel necesitan hidratación, sobre todo en invierno.
- El consejo: Elige una crema hidratante específica para tu tipo de piel. Si tienes la piel grasa o mixta, escoge una que aporte hidratación sin engrasar y respetando el pH.
- Aplicar mal los productos. Utilizar mucha cantidad o frotar la piel no es sinónimo de una mejor o mayor absorción de los cosméticos. De hecho, usar más cantidad de la aconsejada puede obstruir los poros y originar acné cosmético; manipular la piel de forma brusca puede irritarla.
- El consejo: Aplica los productos con suavidad y mimo, sin presionar ni arrastrar, utilizando la cantidad que se indique en el envase o te haya recomendado tu profesional de confianza.
- Elegir un producto no adecuado para tu piel. Ni todas las pieles son iguales, ni tienen las mismas necesidades en las diferentes fases de la vida.
- El consejo: Si no conoces tu piel, acude a un dermatólogo para que te ayude a identificar tu tipo de piel y cómo debes cuidarla para mantenerla sana y bonita.
- Usar todos los principios activos. Cuidar la piel y prevenir su envejecimiento no significa utilizar productos antiaging o combinar principios activos de todo tipo.
- El consejo: Piensa qué necesita tu piel para identificar el principio activo más adecuado para conseguirlo. Por ejemplo, si quieres más luminosidad, te recomendamos la Vitamina C; si necesitas combatir el acné, el ácido salicílico; si quieres reducir las manchas, la niacinamida; si buscas una mayor hidratación, el ácido hialurónico. Cada piel necesita un cuidado a medida.
- Mal uso de los exfoliantes. Exfoliar la piel te ayudará a mejorar la absorción de los cosméticos y mantener los poros limpios. Elige el exfoliante más adecuado y aplícalo en función de tu tipo de piel: si tienes la piel sensible, realiza una exfoliación cada 15 días; si es normal, una vez por semana; si es grasa, entre una y dos cada 7 días.
- El consejo: Conoce las necesidades de tu piel para elegir los ingredientes adecuados, aplica el producto de manera suave y no lo uses con la piel irritada.
- No utilizar protección solar en invierno. Siempre que salimos de casa exponemos la piel a los rayos UV, por lo que se debe utilizar fotoprotección durante todo el año, incluso en los días más nublados.
- El consejo: Si te quedas en casa, utilizar una crema que te proteja de la luz azul, que envejece prematuramente tu piel.
- Olvidarse del cuello y el escote. Son dos zonas que se deben cuidar a la par que el rostro, ya que pueden sufrir arrugas y flacidez además de manchas solares.
- El consejo: En tu rutina de cuidado facial, recuerda extender la limpieza e hidratación al cuello y el escote. Y, siempre que salgas de casa, aplicar protección solar.
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